miércoles, 23 de mayo de 2012

PASAJE MUTUALIDAD / MUTUALIDAD ARCADE MADRID

Año 1952- 1955 arquitectos: Manuel Muñoz Monasterio/ Manuel Manzano-Monis Manzebo

El pasaje mutualidad se trata de un espacio singular y único, una extraña joya fuera de su tiempo, además de encontrarse en peligro de extinción.
Se trata de un bello pasaje comercial construido en una época muy posterior al apogeo de este tipo de contrucciones. Los pasajes comerciales se inciaron en Francia en el siglo XVIII y tuvieron su momento de esplendor durante el siglo XIX y principios del XX. Madrid tuvo varios de esa época, de los que muy pocos perduran y que trateremos en próximas entregas.
Precisamente por estos motivos es singular: se trata de uno de los pocos pasajes comerciales que quedan en Madrid, se desarrolla en una época poco habitual y se plasma con formas muy diferentes a las habituales.
Fue promovido por el Montepio Nacional de Previsión Social de losProductores de la Dependencia Mercantil. .Se le llamó más abreviadamete, Pasaje Mutualidad.


Es un conjunto que responde a la estética más avanzada de la arquitectura española de los años 50. Se divide en una amplia zona comercial en la planta baja y primera y oficinas en el resto, con una plaza central cubierta con planta en V.



Destaca el esfuerzo por dar protagonismo a los nuevos materiales disponibles en la época, como la cubierta de pavés y los relieves sobre fondo gresite negro.



El juego de curvas en las paredes, como el gran panel del patio central en contraste con elementos rectilineos y geometrias expresionistas crean un espacio original y desconcertante, con el añadido de la atmósfera misteriosa que le confiere su casi total abandono. Sin embargo, es un espacio cuidado y limpiado con esmero.El desconcierto en su interior es completo.

Las vitrinas de vanguardia contrastan con farolas clásicas, y con un fondo de materiales modernos dispuestos con curvas expresionistas, en ocasiones recordando a los años 20 y el art-decó.

La galeria presenta dos entradas, una a la calle Fuencarral y la otra a la Corredera Alta de San Pablo, cada una de ellas con un tratamiento diferente. Incluso la fachada a Fuencarral, presenta dos volúmenes diferenciados, en materiales y en disposición, siendo uno vertical con tramiento de torre con balcones y el otro más horizontal, como una cuadrícula de hormigón.

Fachada Corredera Alta San Pablo                           Fachada a Calle Fuencarral:

Estamos ante un espacio que corre serio peligro de desaparecer. Solo permanece abierto gracias al único comercio que subsiste, la Relojeria Monge y que mantiene limpio y en buen estado la galeria y solo se puede transitar cuando esta abre, sirviendo de paso entre las dos calles acortando el paso.




Esperemos que de algún modo pueda sobrevivir y se mantenga intacto. 




Para más información:
-Arquitectura de Madrid. Tomo 2 .Casco histórico. Edit: fundación COAM. (2003)

Los pasajes comerciales de Madrid (2011).Carmen del Moral Ruiz, Edit:  




 texto: Álvaro Rey
fotos: Manuel y Álvaro Rey




                                                                                           

domingo, 29 de abril de 2012

ESTACIONES ORIGINALES METRO DE MADRID: TIRSO DE MOLINA Y CUATRO CAMINOS STATIONS / ORIGINAL STATIONS MADRID UNDERGROUND


Inauguramos estas páginas con dos detalles de una figura imprescindible de Madrid, figura que pretendemos que aparezca de nuevo en próximas entregas, el arquitecto Antonio Palacios que es sin duda uno de los principales creadores de la imagen urbana de Madrid.

Nos referimos en esta ocasión a los restos de dos estaciones originales de la inauguración del  Metro de Madrid en 1919, en concreto la estación de Tirso de Molina y la Estación de Cuatro Caminos. En ambos casos se mantiene, a pesar de las reformas sufridas, parte de los elementos de las estaciones originales. .

Estación de Tirso de Molina

En este caso encontramos la barandilla original de entrada y parte del vestibulo principal.





Las estaciones de Metro se fueron diseñando una a una en función de su situación. Se proyectaron tres grandes  tipos: Las estaciones principales, con grandes templetes que incluian ascensores (caso de Sol y Red de San Luis), las estaciones con balaustrada de granito y poste anunciador y las estaciones más sencillas con barandillas metálicas.
Nos encontramos con dos estaciones del segundo caso. Se trata de una recia balaustrada de granito pulido y que, por desgracia, carece ya del poste anunciador, que estaba bellamente decorado.
Antonio Palacios eligió un tipo de balaustrada con pequeños huecos estilizados y rectangulares, muy habituales en sus edificios y con fuerte influencia expresionista y de la secesión vienesa (Otto Wagner como influencia principal). La rotundidad, y en ciertos ascpectos tosquedad con que está pulido el granito constituyen un punto de fuerte personalidad estética.





En el interior, podemos ver una rica variedad colores. La bóveda está cubierta de azulejo blanco biselado, con frisos de cerámica de Toledo, en reflejo de oro y cobre. Sobresale un escudo  de Madrid en la mísma línea. Es una pena que se haya perdido las taquillas originales (podemos ver un ejemplo en la Estación de Chamberí, hoy museo "Anden 0")






Estación de Cuatro caminos

También en esta estación queda una de las balaustradas originales aunque, lamentablmente,  no queda ningún otro elemento original.






El metro de Madrid tenía una gran personalidad desde un punto de vista arquitectónico, que se va perdiendo poco a poco en cada reforma. De momento nos quedan estos pequeños detalles, además del museo Anden 0 (estación de Chamberí fuera de servicio actualmente).

Para más información, recomendamos el excelente catálogo de la exposición sobre Antonio Palacios que el Círculo de Bellas Artes realizó en el año 2001."Antonio Palacios: Constructor de Madrid". Ediciones La libreria


Texto: Álvaro Rey
Fotografías: Álvaro Rey /Manuel Rey
Traducción: Carmen Mas